Las persistentes desigualdades en materia de competencias frenan tanto a los trabajadores como a las economías, según el último informe Perspectivas de Competencias de la OCDE publicado el 9 de diciembre. Aunque el TUAC celebra que el informe reconozca que estas disparidades tienen su origen en circunstancias que escapan al control de los individuos, los sindicatos sostienen que el análisis se queda corto al pasar por alto el papel fundamental de las instituciones del mercado laboral, la calidad del empleo y la negociación colectiva.
Las conclusiones del Outlook refuerzan las preocupaciones que el TUAC tiene desde hace tiempo. Los adultos con padres con estudios superiores obtienen puntuaciones significativamente más altas en lectura, escritura, cálculo y resolución de problemas que aquellos cuyos padres carecen de estudios superiores. La participación en el aprendizaje de adultos sigue siendo profundamente desigual: mientras que el 61% de los adultos con cualificaciones terciarias participa en actividades de formación, esta cifra desciende a sólo el 19% entre los que carecen de estudios superiores. También muestra que la formación a la que acceden los adultos desfavorecidos tiende a reforzar las desigualdades existentes en lugar de acabar con ellas.
El TUAC respalda la conclusión de Perspectivas de que unos sistemas de aprendizaje permanente eficaces, inclusivos y flexibles son esenciales para reducir la desigualdad y apoyar la resiliencia económica. Los sindicatos subrayan que el acceso desigual al desarrollo de competencias perjudica no sólo a los individuos sino a la economía en general, ya que el talento se desperdicia. Con las megatendencias reconfigurando las economías más rápidamente que en décadas anteriores, los trabajadores tienen menos tiempo para adaptarse – TUAC pide una mayor inversión pública para ayudar a los trabajadores a cambiar de trabajo voluntariamente y a realizar la transición de forma segura.
Sin embargo, aunque Perspectivas identifica claramente estos retos, no presta suficiente atención a los factores que los determinan. Detalla cómo las personas procedentes de entornos desfavorecidos se enfrentan a menos oportunidades para desarrollar sus capacidades en primer lugar, mientras que las brechas de género se refieren a cómo se utilizan y recompensan las capacidades una vez adquiridas. Mientras tanto, el poder de negociación, la calidad del empleo, la fijación de salarios y las condiciones de trabajo influyen en estos rendimientos, pero Perspectivas sólo aborda estos factores brevemente y los ignora en gran medida en su análisis central.
El informe identifica que las carencias de cualificaciones se derivan de la desigualdad de oportunidades, pero pasa por alto dimensiones institucionales cruciales. Sin una negociación colectiva fuerte, una fijación de salarios justa y empleos de calidad, los trabajadores no pueden acceder a la formación que necesitan, y unas cualificaciones comparables seguirán produciendo recompensas muy diferentes.
El TUAC reclama medidas políticas como permisos de formación remunerados, subsidios de estudio y una sólida financiación pública para el aprendizaje de adultos. Los gobiernos deberían diseñar y aplicar estas medidas en colaboración con los sindicatos, a través de la negociación colectiva y el diálogo social, para garantizar que el aprendizaje permanente no sólo aporte productividad, sino también equidad, especialmente para los trabajadores con empleos mal remunerados, precarios o atípicos. El TUAC insta a la OCDE a comprometerse más profundamente con estas realidades del lugar de trabajo para avanzar en la igualdad, la movilidad social y los empleos de calidad.
Crédito de la imagen: OCDE
