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Perspectivas de empleo para 2026: el bajo nivel de desempleo oculta unos retos cada vez mayores para los trabajadores

La tasa media de desempleo en la OCDE se mantiene en un mínimo del 4,9 % en mayo de 2026, según el últimas Perspectivas del Empleo de la OCDE. El TUAC advierte de que esta aparente fortaleza oculta retos más profundos para los trabajadores. Ya están apareciendo indicios de desaceleración: ...

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La tasa media de desempleo en la OCDE se mantiene en un mínimo del 4,9 % en mayo de 2026, según el últimas Perspectivas del Empleo de la OCDE. El TUAC advierte de que esta aparente fortaleza oculta retos más profundos para los trabajadores. Ya están apareciendo indicios de desaceleración: las tasas de desempleo están aumentando en muchas economías y la publicación de nuevas ofertas de empleo se está ralentizando. Y lo que es más importante, los salarios reales en un tercio de las economías de la OCDE aún no han recuperado el poder adquisitivo perdido desde el inicio de la crisis del coste de la vida.

Existen varios factores estructurales que contribuyen a reducir los salarios y el poder de negociación de los trabajadores, a pesar de las sólidas tasas de empleo generales. Por ejemplo, las restricciones impuestas por los empleadores a la movilidad de los trabajadores constituyen un caso: la OCDE estima que los acuerdos de confidencialidad afectan aproximadamente a la mitad de los trabajadores de los países encuestados, mientras que las cláusulas de no competencia son vinculantes para entre el 20 % y el 33 % de ellos. A este problema se suman los acuerdos generalizados de no captación de personal y de fijación de salarios entre los empleadores. La OCDE constata que estas prácticas anticompetitivas frenan el crecimiento salarial y sofocan la productividad al restringir la movilidad entre empresas y sectores; el TUAC sostiene que estos datos confirman que el poder de mercado de los empleadores sigue siendo un obstáculo fundamental para unos salarios justos. La educación superior y la formación —que deberían generar los mayores aumentos salariales— ofrecen escaso alivio. La rentabilidad salarial de la educación y la formación está disminuyendo, y la formación no formal, en gran parte impartida por los empleadores, beneficia de manera desproporcionada a los trabajadores que ya ocupan puestos mejor remunerados. Las Perspectivas del Empleo muestran que los empleadores concentran la inversión en su personal más productivo, lo que refuerza las diferencias salariales existentes en lugar de reducirlas. Los sindicatos insisten en que este acceso desigual refuerza la necesidad de un derecho, negociado colectivamente, a la formación y a los permisos remunerados para formarse.

El panorama se agrava a nivel regional. Las tasas de desempleo en las regiones con peores resultados pueden ser hasta cuatro veces superiores a las de las regiones con mejores resultados dentro del mismo país, y las características individuales —como la edad, el género y el nivel educativo— solo explican entre un tercio y la mitad de estas diferencias. La OCDE reconoce que, si bien fomentar una mayor movilidad laboral puede mejorar las oportunidades individuales, también conlleva el riesgo de agrandar las brechas existentes, ya que los trabajadores más jóvenes y con mayor nivel de formación son los más propensos a trasladarse.

La liberalización del comercio —especialmente tras la adhesión de China a la OMC— ha agravado estas disparidades, lo que ha contribuido a la pérdida de aproximadamente uno de cada siete puestos de trabajo en el sector manufacturero en Estados Unidos entre 2000 y 2018, uno de cada diez en Europa Occidental y uno de cada veintitrés en Canadá. Los nuevos datos de la OCDE recogidos en las Perspectivas del Empleo revelan que, incluso en los casos en que el empleo se recupera, los puestos de trabajo sustitutivos del sector servicios tienden a ofrecer salarios más bajos, entre otras razones porque el sector manufacturero sigue presentando una mayor densidad sindical y una cobertura de negociación colectiva más sólida.

Una baja tasa de desempleo no significa gran cosa en sí misma si hay demasiados puestos de trabajo precarios, mal remunerados o concentrados en un número reducido de lugares. Para demasiados trabajadores y sus familias en toda la OCDE, décadas de competencia global, desindustrialización, estancamiento salarial y aumento de la desigualdad han supuesto que el crecimiento económico no se haya traducido en una mayor seguridad ni en un mejor nivel de vida.

— Veronica Nilsson, Secretaria General del TUAC

El TUAC acoge con satisfacción la conclusión del informe «Outlook» de que ocho de cada diez países que reformaron los contratos temporales tras la pandemia hicieron que su uso fuera más restrictivo, siendo la reforma española de 2021 demostrando que la reducción del dualismo en el mercado laboral fomentaun empleo más estable. No obstante, los sindicatos instan a los gobiernos a ir mucho más allá. El refuerzo de la negociación colectiva, aplicar políticas industriales ambiciosas y orientadas a objetivos concretose invertir en las regiones menos desarrolladas son medidas esenciales para garantizar que el crecimiento económico proporcione una seguridad real a todos los trabajadores.