Un nuevo informe de la OCDE «¿Sobre bases inestables?
Inestabilidad de ingresos e inseguridad económica en Europa » muestra que uno de cada seis hogares sufre flujos de ingresos muy inestables y no dispone de fondos suficientes para eludir la pobreza durante tres meses.
"Es mérito de la OCDE llamar la atención sobre la inseguridad económica y el papel crucial que desempeñan las prestaciones sociales para reducirla. La OCDE debería promover también políticas de prevención de la inseguridad económica -creando empleos más seguros para reducir el empleo precario- y no sólo prestaciones sociales que se limitan a reducir el problema"
«Resulta chocante que uno de cada seis hogares sufra inseguridad económica en una de las regiones más ricas del mundo», afirma Veronica Nilsson, Secretaria General de TUAC. «Al menos en Europa, los sistemas de protección social relativamente bien desarrollados reducen la inseguridad económica, pero no lo suficiente como para evitar el estrés a los adultos que sufren la inestabilidad económica o impedir que las perspectivas de sus hijos se vean perjudicadas por ella.» Ingresos inestables Ahondando en el primer factor de la inseguridad económica -los flujos de ingresos inestables- el informe sostiene que los flujos de ingresos inestables no siempre son negativos. Pero sólo 1 de cada 5 individuos de los hogares europeos de la OCDE en edad de trabajar experimenta un aumento de sus ingresos mensuales durante un periodo de cuatro años. El informe muestra que los ingresos inestables y la desigualdad van de la mano. Los países con mayor desigualdad muestran más inestabilidad de ingresos. Por ejemplo, los hogares del Reino Unido – una economía muy desigual – sufren el doble de inestabilidad de ingresos que la media de la OCDE (europea). Las personas que tienen un empleo pero no seguridad laboral (trabajadores temporales o autónomos) son las más propensas a experimentar inestabilidad de ingresos, al igual que los desempleados. La inestabilidad económica también tiene una clara dimensión de género: los hogares con un único ingreso, que con más frecuencia están encabezados por mujeres que por hombres, están más expuestos a la estabilidad de los ingresos. Ahorros insuficientes para mantenerse fuera de la pobreza durante tres meses La OCDE revela que casi la mitad (45%) de las personas que viven en hogares en edad de trabajar no disponen de ahorros suficientes para mantenerse fuera de la pobreza durante tres meses. Un porcentaje muy elevado de hogares con bajos ingresos no dispone de activos suficientes para mantenerse a flote durante tres meses: el 70% en Irlanda y Hungría, el 90% en Grecia y casi el 100% en Letonia. La inseguridad económica afecta a 1 de cada 6 personas La OCDE calcula que el 17% de las personas que viven en hogares en edad de trabajar se encuentran en una situación de inseguridad económica, con Letonia, Hungría, Grecia y España a la cabeza. Otro 13% tiene ingresos muy inestables pero ahorros suficientes para protegerse de la pobreza durante tres meses (véase el gráfico). La combinación de estas dos cifras sugiere que una cuarta parte de las personas en hogares en edad de trabajar sufren una gran volatilidad en sus ingresos.
Los análisis de la OCDE demuestran que tener un empleo no basta para evitar la inseguridad económica.
Lo que importa también es si ese empleo es seguro.
Los trabajadores que carecen de seguridad laboral (trabajadores temporales, autónomos) corren un riesgo especialmente elevado.
El trabajo inseguro está más fuertemente asociado a la inseguridad económica en Letonia, Hungría, Bélgica, España, Luxemburgo, Polonia, Francia y la República Eslovaca (véase el gráfico).
La inseguridad económica reduce el bienestar y la calidad de vida y de trabajo Las personas que padecen inseguridad económica prevén un futuro sombrío: casi el 70% de ellas espera perder su empleo en el próximo año, frente a una cuarta parte de las que no padecen inseguridad económica. Tienen más probabilidades de enfrentarse a una mala salud, inseguridad alimentaria, estrés y ansiedad, situaciones familiares fracturadas y descontento político. A largo plazo, la inestabilidad de los ingresos perjudica las perspectivas de la siguiente generación: el hecho de no dedicar suficientes recursos a sus hijos, junto con la exposición al estrés de los padres, se traduce en un bajo nivel educativo y una escasa inserción laboral de los niños que crecen en familias con bajos ingresos.
Las prestaciones sociales desempeñan un papel clave El informe de la OCDE destaca, el papel de los sistemas de protección social en la reducción de la inestabilidad de los ingresos y del riesgo de inseguridad económica.
En todos los países europeos de la OCDE, las prestaciones sociales reducen la inestabilidad de los ingresos en un 40% de media (véase el gráfico).
El Reino Unido es un caso atípico en el que las prestaciones sociales tienen un impacto limitado, y ello a pesar de que la inestabilidad de los ingresos de los hogares se encuentra en un nivel récord.
Para consultar el informe completo de la OCDE utilice este enlace
