En la 6ª Cumbre de Competencias de la OCDE, celebrada en Estambul los días 27 y 28 de abril, el TUAC retó a los gobiernos a construir la política de competencias en torno a la participación de los trabajadores y el diálogo social, advirtiendo de que las respuestas a los cambios estructurales actualmente en curso sólo aportarán prosperidad compartida y crecimiento integrador si se diseñan teniendo en cuenta los intereses de los trabajadores.
Los sindicatos sostienen que la negociación colectiva es fundamental para navegar con éxito por las transiciones: impulsa la innovación, mitiga los impactos negativos sobre los trabajadores, , e impulsa la participación en el aprendizaje de adultos – tanto garantizando el acceso a una formación de calidad como asegurando que los trabajadores vean los beneficios a través de mejores salarios y progresión profesional. Un importante corpus de análisis de la OCDE respalda esta afirmación, mostrando mejoras en , las oportunidades de formación y otros aspectos de la calidad del empleo cuando existe negociación.
El TUAC destacó la relevancia directa de estas conclusiones para el debate sobre la sostenibilidad fiscal en torno al envejecimiento de la población, en el que el aumento de la edad legal de jubilación se ve con demasiada frecuencia como la solución. Los sindicatos rebatieron este planteamiento: tales medidas recaen con mayor dureza sobre los trabajadores con bajos ingresos, que se concentran de forma desproporcionada en ocupaciones físicamente exigentes y que ya experimentan un deterioro de su salud y una menor esperanza de vida antes de alcanzar la edad de jubilación. El TUAC también advirtió contra los acuerdos de recolocación que mantienen a los trabajadores en sus puestos más allá de la jubilación obligatoria en condiciones contractuales y salariales notablemente inferiores Los sindicatos abogaron, en cambio, por invertir en la salud, la seguridad y el bienestar en el lugar de trabajo: medidas que reduzcan los accidentes, las bajas por enfermedad y las tasas de jubilación anticipada por motivos de salud.
En contra de los aumentos generalizados de la edad de jubilación, los sindicatos propusieron una alternativa: marcos negociados que abran auténticas vías de promoción profesional a través de la mejora de las cualificaciones, condiciones en el lugar de trabajo que sostengan en lugar de desgastar a quienes desempeñan trabajos exigentes y un diálogo social que dé a los más afectados una auténtica voz en la configuración de las transiciones futuras. El TUAC insistió en que capacitar a los trabajadores de todas las edades va más allá de garantizar el aprendizaje permanente, exigiendo un enfoque más amplio que aborde todas las dimensiones de la calidad del empleo.
La negociación colectiva y la inversión en la salud de los trabajadores son los cimientos de cualquier estrategia creíble en materia de competencias, como confirma la propia investigación de la OCDE. Los gobiernos que se tomen en serio el desbloqueo del talento entre generaciones deben empezar por garantizar los principios y derechos fundamentales en el trabajo y un compromiso significativo con los interlocutores sociales.
La Cumbre sobre Competencias, organizada por Türkiye bajo el lema «Liberar el talento a través de las generaciones», reunió a ministros y altos funcionarios de toda la OCDE para abordar los retos que plantean las competencias a lo largo de la vida.
