La TUAC pidió una mayor participación sindical en los sistemas de gobernanza en toda América Latina y el Caribe en la Tercera Cumbre Ministerial de la OCDE sobre Gobernanza celebrada en Asunción, Paraguay, el 11 de noviembre. Sindicalistas como la Secretaria General de la CUT Paraguay, Mirtha Arias Noguer, desafiaron a los gobiernos a abordar el declive de la confianza pública mediante la mejora de la gobernanza de las infraestructuras y el respeto de los derechos laborales.
Los sindicatos destacaron la alarmante erosión de los derechos de los trabajadores en toda América, citando pruebas de que el 88% de los países de la región violan el derecho a la huelga, el 80% el derecho a la negociación colectiva y el 68% el derecho a fundar un sindicato y afiliarse a él.
La desconfianza pública es un riesgo considerable para la democracia, no sólo en la región sino en todo el mundo. La gobernanza de las infraestructuras ofrece la oportunidad de fomentar la confianza respetando los derechos laborales e invitando a la participación democrática de los trabajadores y sus sindicatos en la política gubernamental.
Al ser una de las regiones más desiguales del mundo y una de las más vulnerables al cambio climático, América Latina y el Caribe necesitan salvaguardias sociales y medioambientales sólidas en los proyectos de infraestructuras, incluidos los relacionados con el desarrollo de energías limpias, para garantizar una transición justa.
Los sindicatos exigen que los gobiernos integren los criterios laborales y de conducta empresarial responsable desde el inicio de los proyectos de infraestructuras, y no como una ocurrencia tardía, y que los contratos públicos se condicionen al cumplimiento de las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales y de las normas laborales internacionales. El TUAC también pide una transparencia y una supervisión adecuadas de los contratos públicos para permitir la rendición de cuentas y un compromiso adecuado con los interlocutores sociales.
En su intervención en la sesión sobre integridad, TUAC subrayó la conexión entre la formalización del trabajo y la lucha contra la corrupción. La informalidad representa el 47,6% del mercado laboral en América Latina y el Caribe, y afecta de manera desproporcionada a las mujeres y a los jóvenes. Los sindicatos argumentaron que, al debilitar las instituciones, la corrupción crea incentivos perversos para mantener a los trabajadores en la informalidad, lo que a su vez erosiona las bases fiscales de los países. Por el contrario, el diálogo social ayuda a desarrollar culturas de transparencia y responsabilidad, algo que ha quedado bien demostrado en las campañas anticorrupción lideradas por los sindicatos en Argentina, Panamá y Colombia.
La TUAC continuará presionando a favor de reformas en toda América Latina y el Caribe que sitúen los derechos de los trabajadores y el diálogo social en el centro de la política económica.
