Bajo el lema «Solidaridad, Igualdad y Sostenibilidad», la Presidencia de este año se basó en el legado progresista de Brasil y estableció varios grupos de expertos que publicaron informes con importantes recomendaciones políticas sobre desigualdades, deuda y política industrial.
La Cumbre adoptó la Declaración de los Líderes de la Cumbre del G20 de Sudáfrica, que hacía especial hincapié en el desarrollo y en las prioridades africanas. Los sindicatos la acogen con satisfacción:
- El reconocimiento de la importancia de los empleos de buena calidad y del trabajo decente en el núcleo de la industrialización sostenible, así como el papel crucial de unas instituciones laborales sólidas, unos mecanismos justos de fijación de salarios y una protección social universal en la reducción de las desigualdades.
- El reconocimiento de la necesidad de políticas coordinadas que vinculen la industrialización, la creación de empleos dignos, la protección social y el respeto de los derechos laborales como motores de un crecimiento económico integrador.
- La inclusión de objetivos específicos sobre el empleo juvenil, la participación de las mujeres en la población activa y la diferencia salarial entre hombres y mujeres, acordados previamente por los ministros de Trabajo y Empleo del G20.
- El reconocimiento de las vías nacionales de Transición Justa como facilitadores clave de la acción climática. Los líderes del G20 también apoyaron unas normas económicas, sociales y medioambientales sólidas en la exploración de minerales críticos.
- Compromisos para aumentar las inversiones y la protección social en la economía asistencial, junto con el llamamiento a apoyar la adopción y aplicación de sistemas universales de protección social.
- El reconocimiento de la importancia de abordar los derechos humanos, la transparencia y la explicabilidad, la regulación, la seguridad y la supervisión humana para garantizar una IA segura y digna de confianza.
Aunque la Declaración es un paso adelante positivo, la ambición política se queda corta en áreas clave que son vitales para reducir las desigualdades, como el avance de los salarios mínimos vitales, el fortalecimiento de la negociación colectiva y los compromisos firmes en materia de fiscalidad internacional. En particular, el texto no recoge las recomendaciones clave delComité Extraordinario de Expertos Independientes sobre la Desigualdad Global delG20.
El G20 debe establecer una agenda política fuerte para la lucha contra las desigualdades. Los Líderes del G20 deben basarse en los resultados del informe del Comité Extraordinario de Expertos Independientes sobre Desigualdad del G20 y avanzar en compromisos concretos para reducir las desigualdades, incluso a través de una participación constructiva en el desarrollo de una sólida Convención Fiscal de la ONU y apoyando la creación de un Panel Internacional sobre Desigualdad.
Para demostrar su relevancia como plataforma multilateral, el G20 debe cumplir sus promesas de prosperidad compartida y dar lugar a acciones concretas a nivel nacional e internacional. Los objetivos mensurables sobre la creación de trabajo decente, la libertad de asociación, el fortalecimiento de la negociación colectiva y los salarios mínimos vitales deben estar en el centro de las estrategias del G20 para avanzar realmente en la solidaridad, la igualdad y la sostenibilidad.
Estados Unidos asumirá la presidencia del G20 el 1 de diciembre.
Crédito de la imagen: G20
